En el caso de un spa, los clientes suelen buscar momentos de relajación durante sus pausas activas en el trabajo o mientras se desplazan.
Si al entrar a tu web desde el celular encuentran textos diminutos, imágenes que tardan en cargar o botones imposibles de presionar con el dedo, su nivel de estrés aumentará, logrando el efecto contrario al que tu marca quiere proyectar.
Un diseño verdaderamente responsivo adapta todos los elementos de la web al tamaño de la pantalla. Esto implica menús de navegación simplificados (tipo hamburguesa), tipografías legibles sin necesidad de hacer zoom y galerías de imágenes optimizadas que consuman pocos datos móviles, algo muy valorado por los usuarios en el país.
Tips: Revisa periódicamente tu sitio web desde diferentes modelos de celulares (Android y iPhone) para asegurarte de que la experiencia sea fluida. Comprime todas las fotografías de tus instalaciones y tratamientos para que la página cargue en menos de 3 segundos con una conexión 4G.
Consejo final: Google penaliza fuertemente en sus resultados de búsqueda a las páginas que no son amigables con dispositivos móviles. Invierte en un diseño web que priorice la versión celular; es allí donde realmente ocurre la magia de las ventas hoy en día.